Economía

Responsables: P. Andrés, Hna Inmaculada, Roberto y Armando.

La parroquia está a nuestro servicio, sus dependencias son de todos y, lo mismo que en nuestra casa, nuestra casa común tiene unos gastos mensuales: luz, agua, teléfono, limpieza de salas de catequesis, calefacción, se necesitan siempre algunas reformas,… Cada uno, en la medida de sus posibilidades, ha de plantearse como contribuir al bien común. Cuando se puede, se colabora. Cuando no, se recibe ayuda. En esta comunión de bienes está la raíz de poder tener comunión de corazón y de espíritu.  Además, si tu aportación es periódica aun puedes ayudar más, porque permite elaborar presupuestos y mejorar la utilización de los recursos y planificar acciones a medio y largo plazo. Que quede en nuestro corazón, que la Parroquia es nuestra y que todos queremos que la parroquia esté cuando la necesitamos, lo justo es que sea entre todos que la mantengamos.